• Viernes, 25 de Junio de 2021

Cólicos en equinos: podemos prevenirlo


  • Jueves, 30 de Abril de 2020

Para propietarios de caballos, el cólico es, sin dudas, una de las preocupaciones latentes, cuando de prevenciones se trata. Y de ocurrir, debemos conocer cuales son los síntomas y de qué manera el animal da avisos de alerta que nos indican que hay que actuar de manera urgente.



El cólico es una de las patologías más frecuentes y, por desgracia, más grave en los caballos. Cuando se utiliza el término cólico, se está haciendo referencia a una patología que afecta al intestino de cualquier especie incluida el hombre. De forma general y amplia se define como acceso doloroso, localizado en los intestinos y se caracteriza por violentos retortijones, dolor, sudores, etc. En el caballo se manifiesta como un dolor agudo abdominal y depresión, siendo una situación de verdadera emergencia, por lo que hay que avisar urgentemente al veterinario y explicarle la situación.

Los signos que encontraremos en un caballo aquejado de cólico serán:

Sudoración

Nerviosismo

Movimientos incontrolados, incluso autolesión: golpearse los flancos con las patas traseras...

El animal puede revolcarse sobre sí mismo par aliviar el dolor, lo que puede agravar el cuadro

Deshidratación

Estreñimiento/diarrea

Posturas antiálgidas para evitar el dolor: animal sentado si es un cólico cuyo origen está en un dilatación de estómago por cúmulo de gases.

 

 

Aunque con el término cólico englobamos a demasiadas patologías como para poder generalizar (desde impactación del intestino grueso por no poder eliminar la materia fecal, hasta la presencia de cuerpos extraños en intestino), hay ciertas pautas que pueden evitar su aparición, sea cual sea el motivo de su presentación. 

¿Cuáles son esas pautas?

Alimentar poco a poco al caballo, a lo largo de 16 horas. Es el tiempo que pasan pastando en la naturaleza estos herbívoros. Un caballo que permanece en un box y es alimentado mañana y noche tiene muchas posibilidades de sufrir alteraciones digestivas.

Emplear forrajes de calidad, evitando el exceso de paja, y dejar acceso al agua de forma frecuente y espaciada. No abusar de piensos y granulados.

 

 

Permitir al caballo realizar ejercicio suave a diario, varias veces, para favorecer el tránsito intestinal.

Instalar los comederos en un lugar elevado si los caballos se encuentran confinados.

Ofrecerle distracciones para evitar la aerofagia (tragarse aire), común en caballos aburridos. En este caso también podemos ver animales con el llamado "mal de oso", balanceo constante, y el "tiro", desgastar la dentadura contra paredes o puertas.

Tratamiento

Ante la variedad de causas que pueden provocarlo, el veterinario se centrará en el problema específico una vez detectado, pero hasta localizarlo procederá a:

Aliviar el dolor con espasmolíticos (buscapina) y AINEs ( antiinflamatorios no esteroideos, tales como flunixin meglumine).

Rehidratar y/o lubricar el tránsito gastrointestinal con parafina. Puede necesitar sondaje nasogástrico.

Sedar si el animal se encuentra en la fase de autolesión.

Pueden precisarse antibióticos si el problema es una parada en el tránsito y hay exceso de fermentación de la materia ingerida, pues en ese caso se liberan microorganismos a sangre que pueden provocar infecciones.

 

 

 

Fuente Veterinario José Peraita (Experto Animal)

 

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